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Sobre nosotros
El Dr. Pablo Schilman es el odontólogo que dirige el Centro Médico Schilman en Ramat HaSharón, y se dedica a los implantes dentales, la rehabilitación oral, la odontología digital y los tratamientos con láser. Es egresado del Colegio Odontológico Colombiano, promoción de 1984, donde terminó segundo de su promoción y recibió la Medalla de Plata, y completó un Advanced Education Program in Prosthodontics. Es Diplomate del ICOI, el Congreso Internacional de Implantólogos Orales, y posee el Mastership de la ALD, la Academia de Odontología Láser. Su enfoque clínico se apoya en diagnosticar y obtener imagen antes de decidir, en planificar partiendo del resultado deseado, y en exponer con transparencia las alternativas y los riesgos antes de empezar. La atención se presta en español, hebreo e inglés.
En resumen
- Formación: Colegio Odontológico Colombiano, promoción de 1984 — segundo de su promoción, Medalla de Plata.
- Formación avanzada: Advanced Education Program in Prosthodontics.
- Credenciales: ICOI Diplomate · ALD Mastership.
- Áreas de dedicación: implantes dentales, rehabilitación oral, odontología digital, tratamientos con láser.
- La clínica: Centro Médico Schilman, Sokolov 91, 2.ª planta, Ramat HaSharón.
- Idiomas: español, hebreo e inglés.
- Principio rector: diagnóstico antes que decisión, planificación antes que ejecución, y transparencia antes que todo lo demás.
Contenido de la página
- La filosofía profesional
- Quién es el Dr. Pablo Schilman
- Formación y credenciales
- ICOI Diplomate
- ALD Mastership
- La concepción de la rehabilitación
- Odontología digital
- Cómo se planifica un tratamiento
- Por qué importa un enfoque integral
- La toma de decisiones clínicas
- El equipo de la clínica
- La tecnología de la clínica
- Formación continua
- Cómo es el proceso para el paciente
- Lo que no se hace aquí
- Cómo se mide el éxito
- Idioma, comunicación y tiempo
- Qué conviene preguntar a cualquier odontólogo
- Preguntas frecuentes

La filosofía profesional
Hay una frase que resume el modo de trabajar de esta clínica: primero se diagnostica, después se decide.
Suena obvio, y no lo es. Una recomendación dada por teléfono a partir de una descripción verbal, un plan de tratamiento propuesto antes de ver una imagen, una cifra citada antes de saber qué hay que hacer: todo eso ocurre a diario, y todo eso es adivinar.
De ese punto de partida se derivan las demás decisiones. La planificación empieza por el resultado deseado y trabaja hacia atrás. Las alternativas se exponen incluso cuando alguna de ellas no se realiza aquí. Los riesgos se explican antes, no después. Y cuando la respuesta honesta es «no hace falta tratar esto ahora», esa es la respuesta que se da.
Un paciente que entiende lo que está ocurriendo en su boca toma mejores decisiones y sobrelleva mejor los períodos de espera. Explicar no es una cortesía añadida al tratamiento: es parte del tratamiento.
Quién es el Dr. Pablo Schilman
El Dr. Pablo Schilman es odontólogo y dirige el Centro Médico Schilman en Ramat HaSharón. Su trabajo se concentra en cuatro áreas que se solapan entre sí: los implantes dentales, la rehabilitación oral, la odontología digital y los tratamientos con láser.
Ese solapamiento no es casual. Un implante es la base de una rehabilitación; una rehabilitación se planifica hoy de forma digital; y el estado de los tejidos blandos —donde el láser tiene su lugar— determina cuánto durará todo lo demás. Trabajar en las cuatro áreas permite planificar un caso completo en lugar de tratarlo por partes.
Se formó en Colombia y ejerce en Israel, y atiende en español, hebreo e inglés.
Formación y credenciales
Formación universitaria
Egresado del Colegio Odontológico Colombiano, promoción de 1984. Terminó sus estudios segundo de su promoción y recibió la Medalla de Plata.
Formación avanzada
Completó un Advanced Education Program in Prosthodontics, un programa de formación avanzada en rehabilitación oral. Es la formación que está detrás del enfoque que recorre todas las páginas de esta web: una rehabilitación se planifica desde el resultado final hacia atrás, y no diente por diente.
ICOI Diplomate
El Dr. Schilman es Diplomate del ICOI — el International Congress of Oral Implantologists, el Congreso Internacional de Implantólogos Orales.
El ICOI es una de las organizaciones internacionales de implantología más extendidas. La categoría de Diplomate es un reconocimiento que se concede a partir de una combinación de formación, experiencia clínica documentada y evaluación profesional — y no por una única jornada de formación.
ALD Mastership
El Dr. Schilman posee el Mastership de la ALD — la Academy of Laser Dentistry, la Academia de Odontología Láser.
El Mastership es el nivel superior de reconocimiento de esta organización, y exige formación, experiencia documentada en el uso clínico del láser y una evaluación práctica.
Conviene decir con claridad qué significa y qué no significa: el láser es un instrumento dentro de un protocolo, y no una respuesta a toda pregunta. En qué es bueno, y en qué no lo es, se explica en detalle en la página de tratamiento de encías con láser.
La concepción de la rehabilitación
La idea central es sencilla de enunciar y difícil de aplicar: la planificación empieza por el final.
Antes de decidir cuántos implantes, qué coronas o qué se conserva, se define cómo debe verse y funcionar esa boca al terminar. Todo lo demás es una consecuencia de esa definición.
Cuando el orden se invierte —cuando se coloca un implante donde hay hueso disponible y después se busca cómo construir algo encima— se obtiene un trabajo técnicamente correcto que no funciona como sistema: difícil de limpiar, mal repartido en sus cargas, o simplemente con un aspecto que no convence.
La segunda idea es que no hay sustituto completo del diente natural. Un implante es una solución excelente, pero no es un diente. Mientras una pieza pueda conservarse con un pronóstico razonable, esa suele ser la primera opción que se valora.
La decisión sobre qué dientes conservar determina el destino de una rehabilitación más que la elección de cualquier material. Un diente que se conserva y se pierde dos años después obliga a rehacer el trabajo en una zona ya rehabilitada.
Odontología digital
Lo digital no es aquí una palabra de catálogo sino un cambio en la forma de decidir.
- Escaneo intraoral en lugar de impresión con material: más cómodo, y sobre todo un modelo que se conserva y puede compararse a lo largo de los años.
- Estudio CBCT que permite medir en tres dimensiones en lugar de estimar sobre una imagen plana.
- Integración de ambos en un mismo programa de planificación, de modo que la posición del implante se determina a la vez respecto al hueso y respecto a la restauración prevista.
- Cirugía guiada con una férula fabricada a partir de esa planificación, cuando el caso lo justifica.
- Planificación digital de la oclusión en rehabilitaciones amplias, antes de fabricar nada.
La clínica trabaja con los sistemas de imagen y escaneo de Sirona™, y con Diagnocat™ para el análisis informatizado de los estudios de imagen — un programa que asiste en la lectura y no sustituye el criterio clínico.
Cómo se planifica un tratamiento
- Anamnesis médica. Historia clínica, enfermedades de base, medicación habitual, cirugías previas y hábitos.
- Exploración clínica. Dientes, encías, tejidos blandos, oclusión, signos de desgaste y línea de sonrisa.
- Imagen y escaneo. Radiografías, escaneo intraoral y, cuando hay una pregunta que lo requiere, un estudio CBCT.
- Análisis. Integración de todo lo anterior en una sola composición, y definición del resultado al que se quiere llegar.
- Presentación del plan. Etapas, plazos, procedimientos previos necesarios, alternativas y riesgos.
- Tiempo para decidir. Un plan amplio no se decide al final de una visita.
- Decisión compartida. Se avanza cuando el paciente ha entendido las opciones y lo que implica cada una.
Por qué importa un enfoque integral
Una boca no está dividida en especialidades. Una encía inflamada afecta a un implante; una oclusión desequilibrada fractura una corona; un diente ausente que no se rehabilita cambia la posición de sus vecinos y, con los años, el plan entero.
Cuando cada parte se trata por separado, cada tratamiento es correcto por sí mismo y el conjunto no funciona. Un paciente puede recibir una corona impecable sobre un diente que se perderá en dos años, o un implante perfectamente colocado en una boca cuyo tejido no se ha estabilizado.
Por eso el diagnóstico, la imagen, la planificación y la ejecución se realizan aquí en un mismo lugar y en una misma secuencia: para que no haya derivaciones a terceros en mitad de un proceso largo, y para que quien planifica sea también quien ve el resultado.
La toma de decisiones clínicas
Buena parte del trabajo consiste en decidir entre opciones que son todas razonables. Estos son los criterios que ordenan esas decisiones:
- Lo reversible antes que lo definitivo. Se empieza por la solución menos invasiva que resuelve el problema. Siempre se puede avanzar; no se puede retroceder.
- Conservar tejido. Cada intervención sobre un diente le retira algo. No tocar una restauración que funciona es una decisión terapéutica, no una omisión.
- Lo biológico manda sobre el calendario. La cicatrización ósea y la integración de un implante no se comprimen. Acelerarlas traslada el riesgo a una fase posterior.
- La limpieza como criterio de diseño. Una restauración difícil de limpiar acabará fracasando, por impecable que sea su ejecución.
- Las fuerzas antes que los materiales. La mayoría de los fracasos mecánicos no son del material sino del reparto de las cargas.
- Diez años vista. La comparación entre alternativas no es solo el coste de hoy, sino lo que cada una deja dentro de una década.
El equipo de la clínica
El Dr. Norberto Segal, especialista en cirugía oral y maxilofacial, participa en los tratamientos quirúrgicos de la clínica y realiza las extracciones quirúrgicas y las intervenciones complejas.
Para el paciente esto significa dos cosas: que un procedimiento quirúrgico lo realiza quien tiene esa especialidad, y que no hay que ser derivado a otra consulta en mitad de un tratamiento.
La tecnología de la clínica
- Sistemas de imagen y escaneo Sirona™ — estudio CBCT y escaneo intraoral digital.
- Diagnocat™ — análisis informatizado de los estudios de imagen, como capa de control adicional sobre la lectura clínica.
- Láser dental — en tratamientos seleccionados de tejido blando, periodontales y de desinfección.
- Sistema Woodpecker PT-E — limpieza que combina ultrasonidos y Air Polishing, con control de la potencia y de la temperatura del agua.
- Planificación digital y cirugía guiada en los casos que lo justifican.
La tecnología se incorpora cuando resuelve un problema concreto, y no porque exista. Una técnica nueva entra en uso cuando cuenta con documentación y seguimiento, no cuando se presenta en un congreso.
Formación continua
La odontología de 1984 y la de hoy no son la misma disciplina. Los materiales han cambiado, la planificación se ha vuelto digital, y los protocolos que se enseñaban como norma se han revisado a la luz del seguimiento a largo plazo.
Mantenerse al día no es una declaración de intenciones sino una obligación práctica, y también incluye desaprender: retirar del uso técnicas que la experiencia posterior ha mostrado menos buenas de lo que parecían.
Cómo es el proceso para el paciente
Desde fuera, un tratamiento amplio puede parecer una sucesión de visitas sin un hilo visible. Así se ve el hilo:
- Primera visita: exploración, imagen y conversación. No se empieza ningún tratamiento definitivo ese mismo día.
- Presentación del plan: qué se ha encontrado, qué se propone, qué alternativas hay y qué exige cada una.
- Fase preparatoria: encías, caries, extracciones o injertos. Suele ser la más larga y la menos visible.
- Fase quirúrgica, cuando el plan la incluye, con su período de cicatrización.
- Fase provisional: una solución que permite funcionar y que sirve para comprobar el resultado antes de fijarlo.
- Fase definitiva: fabricación, colocación y ajuste.
- Mantenimiento: revisiones con una frecuencia individual. Esta fase no termina.
En todo momento hay una solución provisional que permite comer y hablar. Nadie se queda sin dientes.
Lo que no se hace aquí
Una clínica se define no solo por lo que ofrece, sino también por lo que evita. Estos son los límites que nos ponemos.
- No se propone un tratamiento antes de una exploración. Una recomendación dada por teléfono o por correo, a partir de una descripción verbal, no es una recomendación médica.
- No se promete un resultado. Ni un éxito absoluto, ni un tratamiento sin dolor, ni un resultado uniforme para todas las personas.
- No se publican precios en la web. Un precio sin un plan es una cifra sin significado, y a menudo también engañosa.
- No se presentan estadísticas sin fuente. Las tasas de éxito de la literatura profesional se refieren a poblaciones y a condiciones de estudio, y no son trasladables como promesa personal.
- No se publican casos sin consentimiento por escrito. La documentación clínica pertenece al paciente. Publicarla exige un consentimiento explícito.
- No se presiona para decidir. Un plan de tratamiento no es una oferta que caduca. Quien necesita tiempo para pensar, lo tiene.
- No se empieza si la base no está lista. Una rehabilitación construida sobre encías inflamadas o sobre un diente de mal pronóstico fracasará, por impecable que sea su ejecución.
- No se adopta toda novedad. Una técnica nueva entra en uso cuando tiene documentación y seguimiento, no cuando se presenta en un congreso.
Cómo se mide el éxito
La definición de un tratamiento logrado cambia según a quién se pregunte y cuándo se pregunte.
El día de la colocación
Casi toda rehabilitación se ve bien el día en que se coloca. Es el punto de medida menos informativo que existe.
A los seis meses
Aquí empieza a verse algo: cómo ha respondido el tejido, si la oclusión se ha asentado, si el paciente consigue limpiar la zona en su día a día.
A los cinco y a los diez años
Esta es la medida real. Nivel óseo estable en la radiografía, encías sin inflamación, componentes que no se han fracturado repetidamente, y un paciente que sigue acudiendo al mantenimiento.
Por eso el seguimiento no es un añadido cortés al final del tratamiento: es la única forma de saber si el tratamiento funcionó.
Una rehabilitación amplia no es el final de un proceso sino el comienzo de una etapa que exige seguimiento. El paciente que lo entiende de antemano conserva su rehabilitación muchos más años.
Idioma, comunicación y tiempo
Una parte importante del trabajo no es clínica. Es explicar.
Términos como «oseointegración», «pronóstico» o «carga inmediata» son precisos desde el punto de vista profesional y no dicen nada a quien no ha estudiado odontología. Una buena explicación no los evita: los traduce — porque un paciente que entiende lo que ocurre en su cuerpo toma mejores decisiones y sobrelleva mejor los períodos de espera.
El Dr. Schilman habla español, hebreo e inglés, y la conversación se mantiene en el idioma que resulte cómodo al paciente. Para quienes tienen el español como lengua materna, eso significa poder hablar de un tratamiento complejo sin traducir mentalmente cada término.
El tiempo también forma parte de la comunicación. Un plan de tratamiento amplio no es una decisión que se toma al final de una visita. Quien quiera llevarse el plan a casa, pensarlo o consultarlo, está en su derecho y hace bien. Una decisión tomada bajo presión es una decisión de la que uno se arrepiente a mitad del proceso, y ese es el peor momento para arrepentirse.
Qué conviene preguntar a cualquier odontólogo
Las preguntas siguientes no son específicas de esta clínica. Son pertinentes en cualquier lugar donde se proponga un plan de tratamiento amplio, y conviene formularlas:
- ¿En qué se basa la recomendación? Qué hallazgo ha conducido a ella y qué muestra la imagen.
- ¿Qué alternativas existen? Y si no hay ninguna, por qué no la hay.
- ¿Qué ocurre si no se hace nada? A veces la respuesta es «no mucho» y a veces es relevante. En ambos casos conviene saberlo.
- ¿Cuáles son los riesgos en mi caso? No en términos generales: en este caso concreto.
- ¿Qué parte del plan es imprescindible y qué parte es opcional?
- ¿Cuál es el plazo total, y qué lo alarga?
- ¿Qué ocurre si algo cambia sobre la marcha? Quién informa y cuándo.
- ¿Qué mantenimiento exige después, y con qué frecuencia?
- ¿Qué está incluido en el precio y qué no lo está?
Una respuesta que no queda clara es motivo para volver a preguntar, no para seguir adelante.
Preguntas frecuentes
¿Quién es el Dr. Pablo Schilman?
Odontólogo y director del Centro Médico Schilman en Ramat HaSharón, dedicado a los implantes dentales, la rehabilitación oral, la odontología digital y los tratamientos con láser.
¿Dónde se formó?
Es egresado del Colegio Odontológico Colombiano, promoción de 1984, donde terminó segundo de su promoción y recibió la Medalla de Plata. Completó además un Advanced Education Program in Prosthodontics.
¿Qué es el ICOI Diplomate?
Un reconocimiento del International Congress of Oral Implantologists, una de las organizaciones internacionales de implantología más extendidas. La categoría de Diplomate se concede a partir de formación, experiencia clínica documentada y evaluación profesional.
¿Qué es el ALD Mastership?
El nivel superior de reconocimiento de la Academy of Laser Dentistry, que exige formación, experiencia documentada en el uso clínico del láser y una evaluación práctica.
¿Se atiende en español?
Sí. El Dr. Schilman habla español, hebreo e inglés, y la conversación se mantiene en el idioma que resulte cómodo al paciente. Para quien tiene el español como lengua materna, eso permite hablar de un tratamiento complejo sin traducir cada término.
¿Qué tratamientos se realizan en la clínica?
Implantes dentales, rehabilitación oral, coronas y puentes, elevación de seno e injertos óseos, tratamiento de encías con láser, odontología conservadora, limpieza y Air Polishing, blanqueamiento, estética dental, y cirugía oral incluida la extracción de muelas del juicio.
¿Quién realiza las cirugías?
Los tratamientos quirúrgicos cuentan con la participación del Dr. Norberto Segal, especialista en cirugía oral y maxilofacial, que forma parte del equipo de la clínica.
¿Por qué no aparecen los precios en la web?
Porque un precio sin un plan es una cifra sin significado, y a menudo engañosa. El coste depende del diagnóstico, del alcance del tratamiento y de los procedimientos previos necesarios, y se presenta completo antes de empezar.
¿Se puede recibir una recomendación por teléfono?
Se puede recibir información general y orientación sobre el siguiente paso, pero no una recomendación de tratamiento. Una recomendación basada en una descripción verbal, sin exploración ni imagen, no es una recomendación médica.
¿Qué ocurre en la primera visita?
Exploración, imagen y conversación. No se inicia ningún tratamiento definitivo ese mismo día: primero se completa el diagnóstico y después se presenta un plan.
¿Hay que decidir en la misma visita?
No, y no es recomendable en un plan amplio. Llevarse el plan, pensarlo o consultarlo es legítimo. Una decisión tomada bajo presión suele revisarse a mitad del proceso, que es el peor momento.
¿Se garantiza el resultado?
No. No se promete un éxito absoluto, ni un tratamiento sin dolor, ni un resultado uniforme para todas las personas. Lo que sí se ofrece es planificación basada en diagnóstico, exposición completa de alternativas y riesgos, y acompañamiento a lo largo del proceso.
¿Se publican casos de pacientes?
Solo con consentimiento explícito y por escrito. La documentación clínica pertenece al paciente.
¿Qué tecnología se emplea?
Sistemas de imagen y escaneo Sirona™, Diagnocat™ para el análisis informatizado de los estudios, láser dental en tratamientos seleccionados, y un sistema Woodpecker PT-E de limpieza con ultrasonidos y Air Polishing.
¿Qué es Diagnocat y sustituye al odontólogo?
Es un programa de análisis informatizado de estudios de imagen que señala posibles hallazgos, como capa de control adicional. La interpretación y la decisión clínica corresponden al odontólogo.
¿Por qué se insiste tanto en la planificación?
Porque la posición de un implante, el número de piezas y lo que se conserva se derivan del resultado que se quiere alcanzar. Cuando ese orden se invierte, se obtiene un trabajo técnicamente correcto que no funciona como sistema.
¿Se puede pedir una segunda opinión?
Por supuesto, y en un plan amplio es razonable. Se facilita la documentación necesaria —imágenes, hallazgos y el plan propuesto— para que la segunda opinión se emita sobre la misma información.
¿Dónde está la clínica?
En Sokolov 91, 2.ª planta, Ramat HaSharón. Los horarios y las vías de contacto están en la página de contacto.
Más información en esta web
- Implantes dentales — la página completa sobre planificación y procedimiento.
- Rehabilitación oral — cómo se planifica un caso completo.
- Tratamiento de encías con láser — qué hace el láser y qué no hace.
- Odontología conservadora — conservar el diente natural.
- Contacto — horarios, dirección y cómo llegar.
Para concertar una consulta
La primera visita es una exploración y una conversación, no el inicio de un tratamiento. Centro Médico Schilman, Ramat HaSharón.
03-5499181WhatsAppPedir citaSokolov 91, 2.ª planta, Ramat HaSharón · drsch@bezeqint.net
La información de esta página es información general y no sustituye una exploración, un diagnóstico ni una consulta personalizada. Toda decisión terapéutica se toma de forma individual, tras una exploración clínica, y de acuerdo con la situación clínica del paciente. Los resultados del tratamiento varían de una persona a otra. Redactado y revisado por el equipo médico del Centro Médico Schilman, Ramat HaSharón.