אנו משתמשים בקבצי "עוגיות" Cookies באתר זה כדי לשפר את אופן השימור באתר, לספק חווית גלישה טובה יותר ולהתאים את הפרסום במדיות השונות בהתאם למדיניות הפרטיות. חלק מקבצי ה"עוגיות" הללו נחוצים כדי שהאתר יפעל כראוי, בעוד שאחרים דורשים את הסכמתך. ניתן לשנות את העדפה בכל עת דרך הדפדפן. קרא עוד
Limpieza dental y Air Polishing
Una limpieza dental profesional retira dos cosas distintas: el sarro, que es placa endurecida y adherida al diente, y la biopelícula, una capa fina y viva de bacterias que se vuelve a formar en cuestión de horas y es la que realmente desencadena la inflamación de las encías. El Air Polishing retira la biopelícula y las manchas con un chorro controlado de agua, aire y polvo, y llega a zonas difíciles de alcanzar con instrumentos tradicionales. En el Centro Médico Schilman, en Ramat HaSharón, la limpieza se realiza con un sistema Woodpecker PT-E que combina ultrasonidos y Air Polishing en un mismo equipo, con control de la potencia y de la temperatura del agua — lo que resulta especialmente relevante en pacientes con sensibilidad o con raíces expuestas.
En resumen
- Dos cosas distintas: sarro, duro y visible; y biopelícula, blanda y casi invisible. La segunda es la que provoca la inflamación.
- Qué hace el Air Polishing: retira biopelícula y manchas con un chorro de agua, aire y polvo, por encima y por debajo del margen gingival.
- Agua a temperatura controlada: es lo que cambia la experiencia para quien tiene sensibilidad al frío.
- No es blanqueamiento: retira manchas externas, no modifica el color del diente.
- Alrededor de implantes: se realiza con parámetros e instrumentos adaptados a esa superficie.
- Frecuencia: individual. Depende del estado de las encías, de la higiene y de los factores de riesgo, no de un calendario fijo.
- Precios: no se publican en la web. El coste se presenta antes del tratamiento.
Contenido de la página
- Sarro y biopelícula
- Cómo funciona el Air Polishing
- La tecnología PT-E y el agua templada
- Dónde resulta especialmente útil
- Qué manchas se van y cuáles no
- Limpieza y tratamiento periodontal
- Mantenimiento alrededor de implantes
- Combinación con láser
- Para quién es adecuado
- Cómo es la sesión
- Después de la limpieza
- Con qué frecuencia
- Riesgos y lo que no prometemos
- Apuntes clínicos
- Mito y realidad
- Qué conviene preguntar
- Quién le atiende
- Glosario
- Preguntas frecuentes
Sarro y biopelícula
Cuando se habla de limpieza dental se habla casi siempre de sarro. Pero eso es solo la mitad de la historia.
Sarro
Placa bacteriana que ha tenido tiempo de endurecerse y adherirse al diente. Es duro, visible, y no puede retirarse con el cepillado: exige una eliminación mecánica en la clínica.
Biopelícula
Una capa fina y adherente de bacterias vivas, que se vuelve a formar sobre los dientes, sobre las restauraciones y alrededor de los implantes en cuestión de horas. Es blanda y prácticamente invisible — y es precisamente ella la que desencadena la inflamación de las encías.
Esta distinción explica por qué una limpieza que solo retira el sarro visible deja el trabajo a medias. El sarro es la consecuencia; la biopelícula es el motor.
La biopelícula se reorganiza sobre una superficie limpia en cuestión de horas. Por eso ninguna limpieza profesional sustituye a la higiene diaria: lo que hace es devolver la boca a un punto de partida en el que la limpieza diaria vuelve a ser eficaz.
Cómo funciona el Air Polishing
A diferencia del raspado mecánico, en el Air Polishing se dirige hacia la superficie del diente un chorro controlado de agua, aire y un polvo específico. El chorro ayuda a retirar la placa bacteriana y las manchas también en zonas de difícil acceso para una limpieza convencional, y su potencia se ajusta según la zona y el estado del tejido.
La diferencia práctica está en el contacto: el instrumento no raspa la superficie, sino que trabaja a través del chorro. Eso resulta especialmente relevante sobre superficies que no conviene rayar — raíces expuestas, restauraciones y superficies de implantes — y en pacientes con sensibilidad.
El tipo de polvo se elige según la zona: polvos más finos para trabajar por debajo del margen gingival y alrededor de implantes, y otros para retirar manchas externas en las superficies visibles.
La tecnología PT-E y el agua templada
Una de las cosas que muchos pacientes recuerdan de una limpieza es la sensibilidad al agua fría. A veces es exactamente lo que hace que el tratamiento se posponga una y otra vez.
El sistema Woodpecker PT-E incorpora un sistema de doble calentamiento que permite controlar la temperatura del agua a lo largo de la sesión. El objetivo es hacer el tratamiento más agradable, en especial en pacientes con sensibilidad dental, raíces expuestas o sensibilidad al frío. La tecnología está pensada para reducir la molestia durante el tratamiento.
Qué combina el equipo en un solo sistema
- Limpieza ultrasónica para la eliminación del sarro.
- Air Polishing para la eliminación de biopelícula y manchas.
- Trabajo por encima y por debajo del margen gingival.
- Tratamiento y mantenimiento periodontal.
- Mantenimiento y limpieza alrededor de implantes.
- Control de la potencia del tratamiento y del caudal de agua.
- Sistema de agua templada para mayor comodidad del paciente.
Que ambas funciones estén en un mismo equipo tiene una ventaja concreta: se pasa de una a otra dentro de la misma sesión, según lo que cada zona necesita, sin cambiar de aparato.
Dónde resulta especialmente útil
- Manchas de café y de té.
- Manchas externas sobre los dientes.
- Placa bacteriana y biopelícula.
- Espacios entre los dientes.
- Alrededor de coronas y restauraciones.
- Alrededor de implantes.
- Bolsas periodontales, según la indicación clínica.
Los pacientes suelen describir una sensación de dientes más lisos al terminar, también en zonas que habitualmente quedan «menos limpias».
Qué manchas se van y cuáles no
Conviene decirlo con claridad, porque es la principal fuente de expectativas mal ajustadas.
La capacidad de retirar una mancha depende del tipo de mancha, de su origen y del tiempo que lleve ahí. Las manchas externas de café, té, vino o tabaco responden bien. Un cambio de color que procede del interior del diente —por la edad, por un traumatismo, por un tratamiento de conductos o por medicación— no responde en absoluto, porque no está en la superficie.
Y una precisión importante: una limpieza no es un blanqueamiento. Retirar las manchas devuelve al diente su color propio, y eso a menudo ya supone una diferencia visible. Cambiar ese color propio es otra cosa, y se explica en la página de blanqueamiento dental.
Tampoco cambian de color las restauraciones: el composite, la cerámica y las coronas mantienen el tono con el que se fabricaron.
Muchos pacientes que piden un blanqueamiento descubren tras la limpieza que el tono que les molestaba ya no está. Por eso el orden es siempre limpiar primero y decidir después: es más barato, más rápido y a veces suficiente.
Limpieza y tratamiento periodontal
Una limpieza no siempre es solo una limpieza. Cuando hay inflamación en las encías, la eliminación de los depósitos deja de ser higiene y pasa a ser la primera fase de un protocolo.
La diferencia está en lo que se hace alrededor: medición de las profundidades de sondaje antes de empezar, registro del sangrado al sondar, trabajo por debajo del margen gingival en las zonas indicadas, y una cita de reevaluación algunas semanas después para comprobar si el tejido ha respondido.
En ese contexto, el Air Polishing tiene un papel definido: retirar la biopelícula subgingival en las zonas donde está indicado, con un polvo fino y una potencia adaptada. El desarrollo completo del tratamiento periodontal está en la página de tratamiento de encías con láser.
Mantenimiento alrededor de implantes
La superficie de un implante no es la de un diente. Un instrumento inadecuado puede rayarla y generar precisamente la rugosidad donde la biopelícula vuelve a instalarse con más facilidad.
Por eso el mantenimiento alrededor de implantes se realiza con instrumentos y parámetros adaptados: polvos finos, potencia reducida y una técnica pensada para esa superficie. Es una de las razones por las que el Air Polishing resulta especialmente adecuado en esta indicación.
El mantenimiento periódico alrededor de los implantes no es opcional: es lo que permite detectar a tiempo una inflamación y tratarla en la fase en la que aún es reversible. Más detalle en la página de periimplantitis.
Combinación con láser
En los casos indicados, la limpieza se combina con un tratamiento láser dentro del mismo protocolo. Cada tecnología responde a una parte distinta del mismo problema: una retira la causa —los depósitos y la biopelícula—, la otra trata el tejido que reaccionó a ella.
El orden no es intercambiable. Primero la eliminación mecánica, después el láser. Aplicar láser sobre depósitos que siguen ahí es tratar el humo y no el fuego.
El Dr. Schilman posee el Mastership de la ALD, la Academia de Odontología Láser. La indicación se establece caso por caso, y no como un protocolo fijo para todos.
Para quién es adecuado
Sensibilidad dental
Para quien ha pospuesto la limpieza por la sensibilidad al agua fría, el control de la temperatura es exactamente la diferencia que importa.
Manchas de café y de té
Manchas externas que se acumulan con los años y que el cepillado no retira.
Sangrado e inflamación de encías
Cuando hay inflamación, la limpieza es la primera fase del tratamiento y no un procedimiento estético.
Portadores de implantes
Mantenimiento periódico con instrumentos adaptados a la superficie del implante.
Inflamación alrededor de un implante
Como parte del protocolo de tratamiento, junto con el diagnóstico y el seguimiento.
Mantenimiento periódico
Para quien ya ha recibido tratamiento periodontal y está en un programa de mantenimiento.
Cuándo se valora antes
Conviene informar de asma o de problemas respiratorios, de hipertensión no controlada, de una dieta con restricción de sodio, de embarazo, y de infecciones activas en la boca. Todo ello puede modificar el tipo de polvo, los parámetros o el momento del tratamiento.
Cómo es la sesión
- Exploración previa. Estado de las encías, medición de las profundidades cuando procede, y revisión de las restauraciones y de los implantes existentes.
- Elección de los parámetros. Tipo de polvo, potencia y temperatura del agua según la zona, la sensibilidad y el estado del tejido.
- Eliminación del sarro con ultrasonidos, por encima y por debajo del margen gingival.
- Air Polishing para la biopelícula y las manchas, incluidas las zonas de difícil acceso.
- Pulido y revisión de los márgenes de las restauraciones y de las zonas interproximales.
- Instrucción de higiene adaptada a esa boca, a sus espacios y a sus restauraciones.
- Determinación de la frecuencia de mantenimiento, según los hallazgos y los factores de riesgo.
La duración depende del estado de partida. Una boca que lleva años sin limpieza puede requerir más de una sesión.
Después de la limpieza
- Una sensibilidad leve al frío durante unos días es frecuente, sobre todo si había mucho sarro acumulado o raíces expuestas.
- Las encías pueden estar algo sensibles y sangrar ligeramente en las primeras horas si había inflamación.
- Es habitual notar espacios entre los dientes que antes no se percibían: el sarro los ocupaba, y ahora la limpieza los ha dejado libres.
- Conviene evitar alimentos y bebidas que manchan durante unas horas.
- Se puede y se debe cepillar con normalidad desde el mismo día, con suavidad en las zonas sensibles.
- Una pasta para dientes sensibles ayuda en los primeros días cuando hay sensibilidad.
La sensación de «huecos nuevos» tras una limpieza inquieta a muchos pacientes. No los ha creado la limpieza: estaban ahí, ocupados por sarro. Decirlo antes evita una llamada preocupada al día siguiente.
Con qué frecuencia
No hay una frecuencia válida para todos. «Cada seis meses» es una costumbre, no una indicación clínica.
La frecuencia se establece de forma individual según el estado de las encías, los antecedentes de enfermedad periodontal, el número de implantes y restauraciones, la higiene diaria, el tabaco, la sequedad bucal y las enfermedades de base.
En la práctica: algunos pacientes acuden una vez al año, muchos cada seis meses, y quienes tienen antecedentes de periodontitis o varios implantes suelen necesitar cada tres o cuatro meses. La frecuencia se revisa con el tiempo, y puede espaciarse cuando la situación se estabiliza.
Riesgos y lo que no prometemos
- Sensibilidad temporal al frío en los días siguientes, más probable cuando hay recesión gingival.
- Sangrado leve de las encías durante y después de la sesión, cuando hay inflamación previa.
- Enfisema subcutáneo — una complicación infrecuente asociada al uso de aire a presión cerca del tejido, que se previene con una técnica y unos parámetros correctos.
- Desgaste de superficies si se emplea un polvo o una potencia inadecuados sobre una raíz expuesta o sobre una restauración: la elección de los parámetros es parte del tratamiento.
- Molestias en pacientes con problemas respiratorios, motivo por el que conviene informar de ellos de antemano.
Lo que no prometemos
No prometemos que todas las manchas desaparezcan, no prometemos un resultado de blanqueamiento y no prometemos una limpieza sin ninguna molestia. Lo que sí ofrecemos: una exploración previa, parámetros elegidos según la zona y el tejido, y una explicación honesta de qué puede y qué no puede conseguirse en su caso.
Apuntes clínicos
El sarro es lo que se ve; la biopelícula es lo que inflama. Una limpieza que solo retira lo visible deja intacto el motor del proceso.
El agua templada no es un lujo. Es lo que hace que un paciente con sensibilidad vuelva al mantenimiento en lugar de posponerlo otro año, y en periodoncia la constancia vale más que cualquier tecnología.
Sobre una raíz expuesta, una restauración o un implante, la elección del polvo y de la potencia no es un detalle técnico: es la diferencia entre limpiar y rayar.
Primero la eliminación mecánica, después el láser. Aplicar láser sobre depósitos que siguen ahí trata el síntoma y deja la causa.
Una limpieza devuelve al diente su color propio. Si ese color propio no gusta, el asunto es un blanqueamiento y no una limpieza, y conviene separarlo desde la primera conversación.
La frecuencia de mantenimiento es una indicación clínica, no una costumbre. Ajustarla al riesgo real es lo que evita que el paciente vuelva dentro de dos años con una situación distinta.
Mito y realidad
Una limpieza dental blanquea los dientes.
Una limpieza retira manchas externas y devuelve al diente su color propio. No modifica ese color. Cambiarlo es un blanqueamiento, y es otro tratamiento.
La limpieza desgasta el esmalte.
Realizada con los parámetros adecuados, no desgasta el esmalte. Lo que retira son depósitos adheridos a él. La elección del polvo y de la potencia forma parte del tratamiento.
Si me cepillo bien, no necesito limpieza profesional.
El sarro se endurece sobre el diente y no se retira con el cepillado, en especial por debajo del margen gingival. La limpieza profesional trata justo lo que el cepillo no alcanza.
La limpieza me ha creado huecos entre los dientes.
Los espacios ya estaban ahí, ocupados por sarro. La limpieza los ha dejado libres, y por eso ahora se notan. Es un signo de lo que se había acumulado, no un daño.
Si no me duele nada, no hace falta limpieza.
La inflamación gingival y la acumulación de biopelícula avanzan sin dolor. El sangrado al cepillar es el signo temprano, y es el que se busca en la revisión.
Alrededor de un implante se limpia igual que alrededor de un diente.
No. La superficie de un implante puede rayarse con instrumentos convencionales, y esa rugosidad favorece que la biopelícula vuelva. Se emplean instrumentos y parámetros específicos.
Cada seis meses es la regla para todo el mundo.
Es una costumbre, no una indicación. La frecuencia se establece según el estado de las encías, los antecedentes, los implantes, la higiene y los factores de riesgo.
Con Air Polishing desaparece cualquier mancha.
Las manchas externas de café, té, vino o tabaco responden bien. Un cambio de color que procede del interior del diente no responde, porque no está en la superficie.
Qué conviene preguntar
- ¿Mi limpieza es de mantenimiento o forma parte de un tratamiento de encías?
- ¿Cuáles son mis profundidades de sondaje y hay sangrado al sondar?
- ¿Qué manchas es realista que desaparezcan en mi caso?
- ¿Se va a trabajar también por debajo del margen gingival, y en qué zonas?
- ¿Qué parámetros se usarán alrededor de mis implantes o de mis restauraciones?
- ¿Hará falta más de una sesión?
- ¿Es esperable sensibilidad después, y cuánto suele durar?
- ¿Qué frecuencia de mantenimiento me corresponde y por qué?
- ¿Qué debo cambiar en la limpieza diaria en vista de lo que se ha encontrado?
- ¿Qué está incluido en el precio y qué no lo está?
Una respuesta que no queda clara es motivo para volver a preguntar, no para seguir adelante.
Quién le atiende
El Dr. Pablo Schilman dirige el Centro Médico Schilman en Ramat HaSharón y se dedica a la rehabilitación oral, los implantes dentales, la odontología digital y los tratamientos con láser. Es egresado del Colegio Odontológico Colombiano, promoción de 1984, donde terminó segundo de su promoción y recibió la Medalla de Plata, y completó un Advanced Education Program in Prosthodontics. Es Diplomate del ICOI y posee el Mastership de la ALD, la Academia de Odontología Láser.
La clínica trabaja con un sistema Woodpecker PT-E, que combina limpieza ultrasónica y Air Polishing con control de la potencia y de la temperatura del agua.
La atención se presta en español y en hebreo.
Glosario
- Sarro
- Placa bacteriana endurecida y adherida al diente. Visible, y no se retira con el cepillado.
- Biopelícula
- Capa fina y adherente de bacterias vivas que se vuelve a formar en cuestión de horas sobre dientes, restauraciones e implantes. Es la que desencadena la inflamación.
- Air Polishing
- Retirada de biopelícula y manchas mediante un chorro controlado de agua, aire y polvo específico.
- Limpieza ultrasónica
- Eliminación del sarro mediante vibración de alta frecuencia, por encima y por debajo del margen gingival.
- Mancha externa
- Pigmento depositado sobre la superficie del diente, procedente de alimentos, bebidas o tabaco. Responde a la limpieza.
- Cambio de color interno
- Variación del tono que procede del interior del tejido dental. No responde a la limpieza.
- Bolsa periodontal
- Espacio profundo entre el diente y la encía. Se trata por debajo del margen gingival según la indicación clínica.
- Sondaje
- Medición de la profundidad de la bolsa alrededor de cada diente, y comprobación de si sangra.
- Mantenimiento periodontal
- Visitas periódicas de limpieza y control con una frecuencia individual, tras un tratamiento de encías.
- Enfisema subcutáneo
- Complicación infrecuente por entrada de aire a presión en el tejido. Se previene con una técnica y unos parámetros correctos.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el Air Polishing?
Una técnica que retira biopelícula y manchas mediante un chorro controlado de agua, aire y un polvo específico. A diferencia del raspado, no trabaja por contacto directo, y su potencia se ajusta según la zona y el estado del tejido.
¿Qué diferencia hay entre sarro y biopelícula?
El sarro es placa endurecida, dura y visible, que exige una eliminación mecánica. La biopelícula es una capa fina de bacterias vivas que se rehace en horas, es casi invisible, y es la que provoca la inflamación de las encías.
¿Una limpieza blanquea los dientes?
No. Retira las manchas externas y devuelve al diente su color propio, lo que a menudo ya supone una diferencia visible. Modificar ese color propio es un blanqueamiento, y es otro tratamiento.
¿Duele?
Suele ser molesto más que doloroso, y la sensibilidad al agua fría es la queja más frecuente. El control de la temperatura del agua está pensado precisamente para eso. En casos de sensibilidad marcada puede emplearse anestesia local.
Tengo sensibilidad al frío. ¿Podré tolerarlo?
Es una de las situaciones en las que más se nota la diferencia. El sistema permite regular la temperatura del agua a lo largo de la sesión, además de ajustar la potencia según la zona.
¿La limpieza desgasta el esmalte?
Con los parámetros adecuados, no. Lo que se retira son los depósitos adheridos al esmalte. La elección del polvo y de la potencia, sobre todo en raíces expuestas y restauraciones, forma parte del tratamiento.
¿Se van todas las manchas?
Depende del tipo de mancha, de su origen y del tiempo que lleve. Las manchas externas de café, té, vino o tabaco responden bien. Un cambio de color procedente del interior del diente no responde.
¿Cambian de color mis empastes y coronas?
No. El composite, la cerámica y las coronas conservan el tono con el que se fabricaron. Tras una limpieza o un blanqueamiento pueden quedar más visibles, y a veces se plantea sustituirlos.
¿Cuánto dura la sesión?
Depende del estado de partida. Una boca en mantenimiento se resuelve en una sesión; una boca que lleva años sin limpieza puede requerir más de una.
¿Cada cuánto debo hacerme una limpieza?
La frecuencia es individual: depende del estado de las encías, de los antecedentes de enfermedad periodontal, del número de implantes y restauraciones, de la higiene, del tabaco y de las enfermedades de base. «Cada seis meses» es una costumbre, no una indicación.
¿Se puede limpiar alrededor de los implantes?
Sí, y es parte del mantenimiento necesario, pero con instrumentos y parámetros adaptados: polvos finos y potencia reducida. Un instrumento inadecuado puede rayar la superficie del implante.
Me sangran las encías durante la limpieza. ¿Es normal?
Cuando hay inflamación previa, sí. El sangrado indica que el tejido está inflamado, no que la limpieza lo haya dañado, y suele reducirse a medida que la inflamación cede.
¿Por qué noto huecos entre los dientes después?
Los espacios ya estaban, ocupados por sarro. La limpieza los ha dejado libres. Es un signo de lo que se había acumulado, y la limpieza interdental diaria pasa a ser aún más importante.
¿Puedo comer y beber después?
Sí. Conviene evitar durante unas horas alimentos y bebidas que manchan, sobre todo si se han retirado manchas externas.
¿Cuánto dura la sensibilidad posterior?
Por lo general unos días. Una pasta para dientes sensibles ayuda. Una sensibilidad que se mantiene semanas merece una revisión.
Tengo asma. ¿Debo informar?
Sí. El asma, los problemas respiratorios, la hipertensión no controlada, una dieta con restricción de sodio y el embarazo pueden modificar el tipo de polvo, los parámetros o el momento del tratamiento.
¿Es lo mismo una limpieza que un tratamiento de encías?
No. Cuando hay inflamación, la limpieza es la primera fase de un protocolo que incluye sondaje, trabajo por debajo del margen gingival y una reevaluación a las pocas semanas para comprobar la respuesta.
¿Se combina con láser?
En los casos indicados, sí. El orden importa: primero la eliminación mecánica de los depósitos, y después el láser sobre el tejido. Aplicar láser sobre depósitos que siguen ahí no resuelve la causa.
Llevo años sin ir. ¿Es tarde?
No. Puede hacer falta más de una sesión y una exploración periodontal completa antes de empezar, pero el punto de partida no impide tratar. Lo que cambia es el alcance, no la posibilidad.
¿Cuánto cuesta?
Los precios no se publican en la web. El coste depende del estado de partida y del número de sesiones necesarias, y se presenta antes del tratamiento.

Más información en esta web
- Tratamiento de encías con láser — cuando la limpieza es la primera fase de un protocolo.
- Periimplantitis — mantenimiento e inflamación alrededor de un implante.
- Odontología conservadora — la revisión periódica y la detección temprana.
- Blanqueamiento dental — la diferencia entre retirar manchas y cambiar el color.
- Implantes dentales — por qué el mantenimiento decide la duración.
¿Quiere saber si este tratamiento le conviene?
Una exploración previa indica qué hay que retirar, con qué parámetros y con qué frecuencia. Concierte una cita en el Centro Médico Schilman, en Ramat HaSharón.
03-5499181WhatsAppPedir citaSokolov 91, 2.ª planta, Ramat HaSharón · drsch@bezeqint.net
La información de esta página es información médica general y no sustituye una exploración, un diagnóstico ni una consulta personalizada. Toda decisión terapéutica se toma de forma individual, tras una exploración clínica, y de acuerdo con la situación clínica del paciente. Los resultados del tratamiento varían de una persona a otra. Redactado y revisado por el equipo médico del Centro Médico Schilman, Ramat HaSharón.