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Blanqueamiento dental
El blanqueamiento dental es un tratamiento que aclara el tono del propio diente mediante un agente oxidante —un peróxido— que penetra a través del esmalte y descompone las moléculas de pigmento dentro del tejido dental. Es distinto de la eliminación de manchas, que limpia placa y pigmento solo de la superficie. En el Centro Médico Schilman, en Ramat HaSharón, el blanqueamiento se realiza únicamente después de que la boca está libre de inflamación y de caries, y con el método que corresponde al tipo de pigmentación, a la sensibilidad dental y al plazo disponible. El tono que se obtiene varía de una persona a otra, y no se mantiene de forma permanente.
En resumen
- Qué hace: aclara el tono del diente desde dentro. No retira placa ni limpia.
- Antes que nada: una exploración. Una inflamación gingival activa, una caries o una fisura abierta deben tratarse primero.
- Métodos: tratamiento en clínica, férula en clínica, férula domiciliaria personalizada, o una combinación.
- Qué no responde: coronas, obturaciones, carillas y puentes no cambian de tono. Solo el diente natural responde.
- Cuánto dura: varía según la persona y depende sobre todo de la alimentación, del tabaco y del mantenimiento. No es permanente.
- El efecto secundario habitual: sensibilidad temporal al frío, que suele desaparecer en unos días.
- El orden correcto: primero se blanquea, y después se define el color de coronas o carillas.
- Precios: no se publican en la web. El coste se presenta completo antes del tratamiento.
Contenido de la página
- Por qué cambian de color los dientes
- Pigmentación externa e interna
- Qué hace el blanqueamiento en la práctica
- Qué se comprueba antes
- Los métodos
- Productos que se compran sin control
- Qué no responde al blanqueamiento
- Cuánto dura
- Sensibilidad y efectos secundarios
- Cómo funciona el proceso
- Después del blanqueamiento
- Blanqueamiento junto a una rehabilitación
- Alternativas
- Apuntes clínicos
- Mito y realidad
- Qué conviene preguntar
- Quién le atiende
- Glosario
- Preguntas frecuentes

Por qué cambian de color los dientes
El color que vemos en un diente no es solo el del esmalte. El esmalte es una capa exterior semitranslúcida, y por debajo está la dentina, que es amarillenta por naturaleza. Cuanto más fino es el esmalte, más influye la dentina en el tono visible.
Qué cambia el tono con los años
- La edad. El esmalte se desgasta de forma gradual y la dentina se engrosa. Las dos cosas juntas oscurecen el tono de manera natural.
- La alimentación. Café, té, vino tinto, bebidas oscuras, salsa de soja y remolacha manchan a lo largo del tiempo.
- El tabaco. La nicotina y el alquitrán producen una pigmentación tenaz, por lo general de tono pardo amarillento.
- Medicamentos. La tetraciclina administrada durante el período de formación dental puede producir una pigmentación interna en bandas, que responde al blanqueamiento solo de forma parcial.
- Traumatismos. Un diente que ha recibido un golpe puede oscurecerse de forma progresiva, a veces años después del episodio.
- Tratamiento de conductos. Un diente tratado de conductos puede oscurecerse desde el interior.
- Exceso de flúor durante el desarrollo. Produce a veces manchas blancas o pardas en el esmalte.
Pigmentación externa e interna
Esta distinción es la que determina si el blanqueamiento es el tratamiento adecuado, y por eso se comprueba antes que nada.
Pigmentación externa
Una capa de pigmento sobre la superficie del esmalte, procedente de la comida, la bebida y el tabaco. No está dentro del tejido dental, de modo que se retira con una limpieza profesional o con Air Polishing, y no con un blanqueamiento. En muchos casos, pacientes convencidos de necesitar un blanqueamiento descubren tras la limpieza que el tono que les molestaba ya no está.
Pigmentación interna
Un cambio de tono dentro del propio tejido dental, cuyo origen está en la edad, en un medicamento, en un traumatismo o en un tratamiento de conductos. Esta es la pigmentación sobre la que actúa el blanqueamiento, descomponiendo las moléculas de pigmento dentro de la dentina.
El primer paso ante cualquier solicitud de blanqueamiento es una limpieza profesional. Es más barata, más rápida y a menudo suficiente por sí sola. Solo después puede verse el color real del diente y decidir si hace falta algo más.
Qué hace el blanqueamiento en la práctica
Los agentes blanqueadores se basan en peróxido de hidrógeno o en peróxido de carbamida, que se descompone en peróxido de hidrógeno dentro de la boca. El agente penetra a través del esmalte hasta la dentina y allí descompone moléculas grandes de pigmento en moléculas más pequeñas, que reflejan la luz de otra manera — y así el diente se ve más claro.
La diferencia entre los métodos no está en el mecanismo sino en la concentración del producto y en el tiempo de contacto. Una concentración alta durante poco tiempo en un tratamiento en clínica, o una concentración baja durante horas en una férula domiciliaria: los dos caminos llegan al mismo sitio, a distinta velocidad y con un perfil de sensibilidad distinto.
Cuando se emplea una fuente de luz, esta acelera la acción del producto. No blanquea por sí misma, y su aportación al resultado final sigue siendo objeto de discusión en la literatura profesional.
Qué se comprueba antes
Un blanqueamiento sobre una boca que no está preparada no solo es menos eficaz: puede provocar dolor y agravar un problema existente. Por eso lo precede una exploración.
- Caries activa. Un agente oxidante que penetra por una lesión abierta llega al nervio y provoca un dolor agudo. Hay que obturar antes — véase odontología conservadora.
- Inflamación gingival activa. Un tejido inflamado es especialmente sensible al producto. Su tratamiento es previo — véase tratamiento de encías con láser.
- Recesión gingival y raíces expuestas. La superficie radicular es más sensible que el esmalte y no se aclara de la misma manera.
- Fisuras y obturaciones defectuosas. A través de una fisura el producto penetra hacia el interior. Una obturación antigua que no sella obliga a sustituirla antes.
- Restauraciones existentes. Un mapa de todas las coronas, obturaciones y carillas visibles, porque no cambiarán de tono.
- Sensibilidad conocida. Modifica la elección del método, la concentración y el tiempo de exposición.
- El origen de la pigmentación. Determina qué resultado es realista esperar.
El blanqueamiento no es adecuado durante el embarazo ni la lactancia, y no se realiza en niños antes de que el desarrollo de la dentición permanente se haya completado.
Los métodos
Blanqueamiento en clínica
Las encías se protegen con una barrera, se aplica sobre los dientes un producto de concentración alta y, en ocasiones, se activa con una fuente de luz para acelerar el proceso. El tratamiento se realiza en una sesión de alrededor de una hora, y es adecuado para quien quiere un cambio en poco tiempo y bajo supervisión completa. La sensibilidad posterior suele notarse más que con los métodos graduales.
Férula en clínica
Una férula transparente hecha a medida, que se rellena con un producto de concentración intermedia y se utiliza en sesiones dentro de la clínica. Suelen hacer falta de tres a cuatro sesiones de alrededor de una hora. El ritmo es más lento que el del tratamiento concentrado en clínica, y por eso la sensibilidad suele ser más moderada.
Férula domiciliaria personalizada
Una férula flexible fabricada según las medidas exactas de las arcadas. El paciente la rellena con el producto y la lleva durante un tiempo diario establecido de antemano —por lo general entre dos y seis horas— a lo largo de unas dos semanas. El método exige disciplina y constancia, y permite un control gradual del resultado y un mantenimiento cómodo en el futuro.
Combinación
Una sesión en clínica que produce un cambio rápido, seguida de una férula domiciliaria que estabiliza y completa. Es una combinación habitual cuando la pigmentación es profunda o cuando hay diferencias de tono entre los dientes.
Blanqueamiento interno de un diente aislado
Cuando un diente tratado de conductos se ha oscurecido respecto a sus vecinos, puede colocarse un producto blanqueador dentro del propio diente y sellarlo de forma temporal. El procedimiento se repite en varias visitas hasta alcanzar el tono adecuado.
Productos que se compran sin control
Los estantes de las farmacias y de internet están llenos de productos de blanqueamiento, y no todos son lo mismo.
Pastas «blanqueadoras»
La mayoría no contienen agente oxidante, sino partículas abrasivas que retiran manchas externas. Pueden mejorar ligeramente el aspecto, no modifican el tono del diente, y un uso agresivo y prolongado puede desgastar el esmalte.
Tiras y geles
Contienen agente oxidante en concentración baja. Pueden tener efecto, pero no están adaptados a la forma de los dientes, de modo que el producto se reparte de forma desigual y alcanza también la encía. Esa es la causa habitual de irritación y de un resultado moteado.
Férulas universales
Una férula de «talla única» no sella el producto contra la superficie del diente. El resultado: menos producto donde hace falta y más donde no.
Remedios caseros
El bicarbonato, el limón, el carbón activado y el vinagre circulan por internet como soluciones naturales. Algunos son abrasivos, otros son ácidos, y su efecto sobre el esmalte no es reversible. El esmalte no se regenera.
El riesgo principal de los productos que se compran sin control no es su falta de eficacia, sino lo que se hace sin una exploración previa. Blanquear sobre una caries no diagnosticada, o sobre una raíz expuesta, es una receta para el dolor — y a veces para un daño que exige su propio tratamiento.
Qué no responde al blanqueamiento
- Coronas y puentes. La cerámica y el metal no cambian de tono. Una corona de zirconio conservará el color con el que se fabricó.
- Obturaciones estéticas. El composite no responde al agente blanqueador. Tras un blanqueamiento pueden destacar por ser más oscuras, y a veces hay que sustituirlas.
- Carillas. Material cerámico, de modo que no se modifica.
- Raíces expuestas. La superficie radicular no está cubierta de esmalte y no se aclara igual.
- Pigmentaciones profundas por tetraciclina. Responden solo de forma parcial, y por lo general exigen un tratamiento más prolongado o una solución estética distinta.
- Manchas blancas del esmalte. A veces se hacen más visibles tras el blanqueamiento antes de integrarse con el fondo, y a veces requieren un tratamiento aparte.
Por eso, en una boca con restauraciones anteriores, el blanqueamiento se planifica de antemano junto con lo que habrá que sustituir después.
Cuánto dura
El tono obtenido no es permanente. Retrocede de forma gradual, y el ritmo varía de manera significativa de una persona a otra.
Lo que más influye es lo que ocurre después: un fumador habitual que sigue tomando café solo verá el retroceso mucho antes que quien no fuma y mantiene una higiene cuidadosa. También influye el tipo de pigmentación original: una pigmentación externa que ha vuelto no es lo mismo que el oscurecimiento natural que avanza con la edad.
No indicamos un número de años como compromiso. Lo que sí puede decirse: quien conserva su férula personalizada y hace un refuerzo puntual, según las indicaciones, mantiene el resultado mucho más tiempo que quien se apoya solo en el tratamiento inicial.
Sensibilidad y efectos secundarios
Sensibilidad al frío
El efecto secundario más frecuente. Su origen está en el paso temporal del producto a través de los túbulos dentinarios, y se manifiesta como punzadas breves con el frío o con el aire. En la mayoría de los casos desaparece en unos días tras terminar el tratamiento.
Lo que la reduce: una pasta para dientes sensibles en las semanas previas, una concentración menor durante más tiempo, y en ocasiones un gel desensibilizante colocado en la férula.
Irritación de las encías
Ocurre cuando el producto alcanza el tejido blando. En el tratamiento en clínica las encías se protegen con una barrera, y en una férula hecha a medida el producto permanece sobre la superficie del diente. Es una de las razones principales para preferir una férula personalizada.
Resultado desigual
Los dientes no se aclaran al mismo ritmo. Los caninos suelen ser más oscuros que los incisivos y responden más lentamente, y la diferencia se nota sobre todo en las primeras fases y se reduce después.
Qué no es esperable
Un blanqueamiento supervisado no debilita el esmalte y no provoca caries. Lo que sí causa daño es el uso prolongado de productos ácidos o abrasivos sin control.
Cómo funciona el proceso
- Exploración. Estado de los dientes, de las encías y de las restauraciones existentes, e identificación del origen de la pigmentación.
- Limpieza profesional. Retirada de placa y de manchas externas. A veces el cambio buscado aparece ya aquí.
- Tratamiento previo, si procede. Obturaciones, tratamiento de encías o sustitución de restauraciones que no sellan.
- Registro del tono inicial. Medición con una guía de color y fotografía, para poder comparar al final de forma objetiva.
- Elección del método. Según el tipo de pigmentación, el nivel de sensibilidad, el plazo disponible y la preferencia del paciente.
- El tratamiento. En clínica, con férula en clínica, con férula domiciliaria o combinado, según lo acordado.
- Comprobación del resultado. Comparación con el tono inicial, y decisión sobre si hace falta completar.
- Mantenimiento. Indicaciones para las primeras semanas y un plan de refuerzo futuro según necesidad.
Después del blanqueamiento
En los días siguientes al tratamiento el esmalte es más permeable de lo habitual, y por eso es el período en el que resulta más fácil volver a manchar lo que se acaba de aclarar.
- En los primeros días conviene evitar café, té, vino tinto, bebidas oscuras, salsa de soja, remolacha y, en general, todo lo que mancharía una prenda de ropa.
- Fumar en este período perjudica el resultado más que en ningún otro momento.
- Es recomendable tomar las bebidas que manchan con pajita y enjuagarse con agua después.
- Una pasta para dientes sensibles ayuda cuando hay sensibilidad al frío.
- Conviene conservar la férula personalizada: sirve para los refuerzos futuros sin necesidad de fabricar una nueva.
Los primeros días después del blanqueamiento valen más que el propio tratamiento en cuanto a la duración del resultado. Esa misma taza de café, ese mismo día, influye más que cualquier cosa hecha en la clínica.
Blanqueamiento junto a una rehabilitación
Cuando también están previstas coronas, carillas u obturaciones anteriores, el orden de las actuaciones no es arbitrario.
La regla es sencilla: primero se blanquea, se espera a que el tono se estabilice, y solo entonces se define el color de la restauración. Si se hace al revés, la corona nueva se ajustará al tono antiguo — y tras el blanqueamiento quedará más oscura que el resto de los dientes, sin posibilidad de cambiarla.
La espera entre el final del blanqueamiento y la toma de color es necesaria porque el tono sigue estabilizándose durante unas dos semanas y, en algunos casos, retrocede ligeramente desde el máximo alcanzado.
Del mismo modo, quien planifica una rehabilitación amplia decide el tono final como parte de la planificación, y no a posteriori.
Alternativas
Limpieza profesional y eliminación de manchas
Cuando la pigmentación es solo externa, es la alternativa más económica, rápida y segura. A veces es todo lo que hace falta.
Restauración en composite
Cuando se trata de una mancha localizada o de un defecto del esmalte, una restauración puntual puede resolver lo que molestaba, sin tocar el resto de los dientes.
Carillas
Cuando la pigmentación no responde al blanqueamiento —por ejemplo en pigmentaciones profundas por tetraciclina— o cuando además hay un problema de forma, una carilla cerámica sustituye el aspecto exterior del diente. Es una solución permanente que exige retirar una capa del diente, por lo que se valora con detenimiento. El detalle está en la página de estética dental.
Blanqueamiento interno
Para un diente aislado que se ha oscurecido tras un tratamiento de conductos: una solución localizada que no obliga a tratar toda la boca.
No hacer nada
Un tono natural no es una enfermedad. Cuando la pigmentación es moderada y no molesta realmente, no hay obligación de tratarla.
Apuntes clínicos
Limpieza antes del blanqueamiento, siempre. Una parte considerable de quienes piden un blanqueamiento queda satisfecha ya tras la limpieza, y se ahorra un tratamiento entero.
Un tono natural no es un blanco puro. Un diente humano sano tiende al amarillo, y un resultado que parece un azulejo destaca de forma negativa. El objetivo es el tono más claro que todavía parece un diente.
La diferencia entre el antes y el después se olvida deprisa. Medir con una guía de color y fotografiar al inicio convierte la valoración en objetiva en lugar de dejarla a la memoria.
Decidir un blanqueamiento en una boca con restauraciones anteriores visibles es, en realidad, decidir sustituirlas. Eso se dice antes, no cuando la obturación nueva ya destaca.
La sensibilidad no es señal de que algo haya salido mal. Es previsible, temporal, y puede reducirse mucho eligiendo la concentración y el ritmo adecuados — siempre que se haya dicho de antemano que los dientes son sensibles.
La férula domiciliaria funciona muy bien para quien es constante, y no funciona en absoluto para quien no lo es. Conviene responder a esa pregunta con honestidad antes de elegir el método, y no a mitad de camino.
Mito y realidad
El blanqueamiento debilita los dientes.
Un blanqueamiento supervisado, sobre una boca explorada, no debilita el esmalte. Lo que sí daña es el uso prolongado de productos ácidos o abrasivos sin control, y aplicar producto sobre una caries no diagnosticada.
El resultado dura para siempre.
El tono retrocede de forma gradual, y el ritmo depende sobre todo de la alimentación, del tabaco y del mantenimiento. Una férula personalizada para refuerzos puntuales es lo que prolonga el resultado.
Una pasta blanqueadora blanquea el diente.
La mayoría de las pastas no contienen agente oxidante. Retiran manchas externas mediante partículas abrasivas, y no modifican el tono del propio diente.
Si los dientes están limpios, estarán blancos.
Una limpieza retira placa y manchas externas. Un tono que procede de la dentina, de la edad o de un medicamento no se modifica con la limpieza: para eso hace falta un blanqueamiento.
Las coronas y las obturaciones se blanquearán junto con los dientes.
No. La cerámica y el composite no responden al agente blanqueador. Tras el blanqueamiento pueden destacar por ser más oscuros, y a veces hay que sustituirlos.
Cuanto mayor es la concentración, mejor es el resultado.
Una concentración alta acorta el tiempo, no mejora necesariamente el resultado final, y aumenta la sensibilidad. La concentración se elige según el caso, no por principio.
El limón y el bicarbonato son una solución natural y segura.
El ácido y la abrasión retiran material del esmalte, y el esmalte no se regenera. «Natural» no es sinónimo de «inofensivo».
Si aparece sensibilidad, hay que parar de inmediato.
Una sensibilidad temporal es previsible y manejable: bajando el ritmo, reduciendo la concentración o con una pasta para dientes sensibles. Conviene comunicarlo y no abandonar el tratamiento.
Qué conviene preguntar
- ¿Cuál es el origen de mi pigmentación: externa o interna?
- ¿Podría bastar solo con una limpieza profesional?
- ¿Qué restauraciones de mi boca no cambiarán de tono, y qué se hace con ellas?
- ¿Qué método me recomienda y por qué precisamente ese?
- ¿Qué resultado realista puedo esperar en mi caso?
- ¿Qué probabilidad hay de sensibilidad, y cómo se reduce?
- ¿Cuánto es previsible que dure en mi caso, según mis hábitos?
- ¿Recibiré una férula personalizada para los refuerzos futuros?
- Si también hay una rehabilitación prevista, ¿cuál es el orden correcto?
- ¿Qué está incluido en el precio y qué no lo está?
Una respuesta que no queda clara es motivo para volver a preguntar, no para seguir adelante.
Quién le atiende
El Dr. Pablo Schilman dirige el Centro Médico Schilman en Ramat HaSharón y se dedica a la rehabilitación oral, los implantes dentales, la odontología digital y los tratamientos con láser. Es egresado del Colegio Odontológico Colombiano, promoción de 1984, donde terminó segundo de su promoción y recibió la Medalla de Plata, y completó un Advanced Education Program in Prosthodontics. Es Diplomate del ICOI y posee el Mastership de la ALD, la Academia de Odontología Láser.
La exploración, la limpieza, el blanqueamiento y la rehabilitación —si es necesaria— se realizan en un mismo lugar y en una misma secuencia.
La atención se presta en español y en hebreo.
Glosario
- Esmalte
- Capa exterior dura del diente, semitranslúcida. No se regenera una vez desgastada.
- Dentina
- Capa situada bajo el esmalte, amarillenta por naturaleza. Su influencia en el tono aumenta cuanto más fino es el esmalte.
- Pigmentación externa
- Manchas sobre la superficie del esmalte procedentes de la comida, la bebida y el tabaco. Se retiran con una limpieza.
- Pigmentación interna
- Cambio de tono dentro del tejido dental. Es la pigmentación sobre la que actúa el blanqueamiento.
- Peróxido de hidrógeno / de carbamida
- Los agentes activos del blanqueamiento. Descomponen las moléculas de pigmento dentro de la dentina.
- Férula de blanqueamiento
- Cubeta transparente hecha a medida que se rellena con el producto y se coloca sobre los dientes.
- Guía de color
- Escala de referencia para determinar el tono del diente, utilizada para registrar el antes y el después.
- Blanqueamiento interno
- Colocación de un producto blanqueador dentro de un diente que se ha oscurecido tras un tratamiento de conductos.
- Air Polishing
- Retirada de placa y de manchas externas mediante un chorro de aire, agua y polvo. No modifica el tono del diente.
- Tetraciclina
- Antibiótico cuya administración durante el período de formación dental puede producir una pigmentación interna profunda, que responde de forma parcial.
Preguntas frecuentes
¿Qué es exactamente un blanqueamiento dental?
Un tratamiento que aclara el tono del propio diente mediante un agente oxidante que penetra a través del esmalte y descompone moléculas de pigmento dentro de la dentina. Es distinto de una limpieza, que retira placa y manchas solo de la superficie.
¿El blanqueamiento daña los dientes?
Un blanqueamiento supervisado, sobre una boca explorada y sin caries ni inflamación activa, no debilita el esmalte. Lo que sí daña es el uso de productos abrasivos o ácidos sin control, y aplicar producto sobre una lesión no diagnosticada.
¿Cuánto dura el resultado?
Varía de una persona a otra y depende sobre todo de la alimentación, del tabaco y del mantenimiento. No indicamos un número de años como compromiso. Una férula personalizada para refuerzos puntuales prolonga el resultado de forma significativa.
¿Duele?
El blanqueamiento en sí no duele. El efecto secundario habitual es una sensibilidad temporal al frío, que se manifiesta como punzadas breves y suele desaparecer en unos días.
¿Qué se hace si aparece sensibilidad?
Se baja el ritmo, se reduce la concentración y se usa una pasta para dientes sensibles. En algunos casos se coloca un gel desensibilizante en la férula. Conviene comunicarlo y no abandonar por iniciativa propia.
¿Qué método me conviene más?
Depende del tipo de pigmentación, de la sensibilidad dental, del plazo disponible y de la capacidad de ser constante. El tratamiento en clínica es más rápido, la férula domiciliaria es gradual y cómoda de mantener, y la combinación es habitual cuando la pigmentación es profunda.
¿Cuántas sesiones hacen falta?
El tratamiento en clínica suele ser una sesión de alrededor de una hora. La férula en clínica requiere por lo general de tres a cuatro sesiones. La férula domiciliaria exige un uso diario durante unas dos semanas, con visitas breves de control.
¿Mis coronas y obturaciones se blanquearán también?
No. La cerámica, el metal y el composite no responden al agente blanqueador. Si hay restauraciones anteriores visibles, puede ser necesario sustituirlas tras el blanqueamiento para igualar el tono.
¿Se puede blanquear un solo diente oscurecido?
Sí. Cuando un diente ha recibido un tratamiento de conductos y se ha oscurecido, se realiza un blanqueamiento interno: el producto se coloca dentro del diente y se renueva en varias visitas hasta alcanzar el tono adecuado.
¿Qué diferencia hay entre blanqueamiento y limpieza o Air Polishing?
La limpieza y la eliminación de manchas actúan sobre la capa exterior: placa y pigmento sobre la superficie del diente. El blanqueamiento modifica el tono del propio tejido dental. En muchos casos la limpieza por sí sola aporta el cambio buscado.
¿Hay que hacer una limpieza antes?
Sí. La limpieza retira la capa exterior y deja ver el color real del diente, lo que permite decidir si hace falta un blanqueamiento y qué resultado es realista esperar de él.
Tengo inflamación en las encías. ¿Puedo blanquear?
No antes de tratarla. Un tejido inflamado es especialmente sensible al agente blanqueador, y el tratamiento de las encías es previo.
Tengo una caries. ¿Es un problema?
Sí. Un agente oxidante que penetra a través de una lesión abierta llega al nervio y provoca un dolor agudo. Hay que obturar primero y blanquear después.
Tengo los dientes sensibles habitualmente. ¿Puedo igualmente?
Por lo general sí, con adaptaciones: concentración menor durante más tiempo, preparación con pasta para dientes sensibles en las semanas previas y, a veces, un gel desensibilizante. Es importante decirlo de antemano.
¿Qué no debo comer después del blanqueamiento?
En los primeros días conviene evitar café, té, vino tinto, bebidas oscuras, salsa de soja y remolacha: como regla, todo lo que mancharía una prenda. El esmalte es más permeable en ese período.
¿Puedo fumar después del blanqueamiento?
Fumar perjudica el resultado más que ninguna otra cosa, y en los primeros días especialmente. Es también un buen momento para plantearse dejarlo.
¿Es adecuado durante el embarazo?
No. El blanqueamiento no se realiza durante el embarazo ni la lactancia. La limpieza profesional y el mantenimiento de la higiene sí, y son plenamente recomendables.
¿A partir de qué edad se puede blanquear?
No antes de que el desarrollo de la dentición permanente se haya completado. En edades tempranas la cámara pulpar es relativamente grande y la sensibilidad mayor, por lo que la decisión se valora aparte.
¿Por qué mis caninos son más oscuros que el resto?
Los caninos son más oscuros por naturaleza y responden al blanqueamiento más despacio. La diferencia se nota en las primeras fases y se reduce a medida que avanza el tratamiento.
Tengo manchas blancas. ¿El blanqueamiento las resolverá?
No necesariamente. A veces se hacen más visibles en la primera fase y después se integran con el fondo, y a veces requieren un tratamiento aparte. Se valora antes de decidir.
Mi pigmentación es por tetraciclina. ¿Funcionará?
Las pigmentaciones profundas por tetraciclina responden solo de forma parcial y exigen un tratamiento más prolongado. En algunos casos la solución estética son las carillas y no el blanqueamiento.
¿Cuál es el orden correcto entre blanqueamiento y corona o carilla?
Primero se blanquea, se esperan unas dos semanas a que el tono se estabilice, y solo entonces se define el color de la restauración. En el orden inverso, la corona se ajustará al tono antiguo y no podrá modificarse después.
¿Puedo reforzar el resultado en el futuro?
Sí, y para eso sirve la férula personalizada. Un refuerzo breve de vez en cuando, según las indicaciones, mantiene el tono sin necesidad de repetir el tratamiento completo.
¿Funcionan los kits de blanqueamiento de farmacia?
Algunos contienen agente oxidante en concentración baja y pueden tener efecto. El problema no es la eficacia sino la ausencia de exploración: blanquear sobre una caries, una raíz expuesta o una fisura puede provocar dolor y daño.
¿Cuánto cuesta?
Los precios no se publican en la web. El coste depende del método, del número de sesiones y de los tratamientos previos necesarios, y se presenta completo antes de empezar.

Más información en esta web
- Limpieza dental y Air Polishing — la eliminación de manchas externas, el paso previo.
- Odontología conservadora — los tratamientos que deben completarse antes.
- Tratamiento de encías con láser — estabilizar el tejido antes de un tratamiento estético.
- Estética dental — carillas y diseño de sonrisa cuando el blanqueamiento no basta.
- Coronas de zirconio — por qué el color se define después de blanquear.
¿Quiere saber qué es realista en su caso?
La respuesta empieza por una exploración y una limpieza, no por elegir un método. Concierte una consulta en el Centro Médico Schilman, en Ramat HaSharón.
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La información de esta página es información médica general y no sustituye una exploración, un diagnóstico ni una consulta personalizada. Toda decisión terapéutica se toma de forma individual, tras una exploración clínica, y de acuerdo con la situación clínica del paciente. Los resultados del tratamiento varían de una persona a otra. Redactado y revisado por el equipo médico del Centro Médico Schilman, Ramat HaSharón.