Coronas de zirconio

Respuesta directa

Una corona de zirconio es una corona fabricada íntegramente en cerámica a base de óxido de circonio, sin estructura metálica interna. Envuelve un diente desgastado, fisurado, tratado de conductos o dañado por una caries extensa, y le devuelve forma y función; también se coloca sobre un implante. En el Centro Médico Schilman, en Ramat HaSharón, la corona se planifica a partir de un escaneo intraoral digital, y el tipo de zirconio se elige según la posición del diente en la boca y la carga que va a soportar. No todos los casos son adecuados para el zirconio, y a veces otro material encaja mejor.

En resumen

  • Qué es: una corona totalmente cerámica a base de óxido de circonio, sin estructura metálica.
  • Cuándo hace falta una corona: un diente desgastado, fisurado, fracturado, tratado de conductos, o en el que una obturación ya no se sostiene. También como restauración sobre un implante.
  • La ventaja principal: no aparece una línea gris en el margen de la encía, no hay componente metálico, y el material es lo bastante resistente también para el sector posterior.
  • No es un solo material: existen tipos de zirconio que se diferencian en translucidez y en resistencia. La elección depende de la posición del diente.
  • Cuándo conviene otro material: en un sector anterior que exige la máxima translucidez, a veces el disilicato de litio resulta más adecuado.
  • Mantenimiento: la corona en sí no se caria, pero el margen con la encía sí es vulnerable. La limpieza diaria y las revisiones determinan cuánto durará.
  • Precios: no se publican en la web. El coste se presenta completo antes de empezar el tratamiento.
Coronas de zirconio en el Centro Médico Schilman, Ramat HaSharón

Qué es una corona y cuándo hace falta

Una corona es una funda que cubre la parte visible del diente y le devuelve su forma, su tamaño y su función. A diferencia de una obturación, que rellena una parte del diente, la corona lo envuelve y reparte sobre él las fuerzas de la masticación, en lugar de que se concentren en un punto débil.

Cuándo se plantea una corona

  • Un diente fracturado o fisurado, cuando una obturación no mantendría las partes unidas.
  • Una caries extensa que ha dejado poco tejido sano alrededor.
  • Una obturación grande existente que se ha fisurado, o un diente que se ha debilitado a su alrededor.
  • Un diente tras un tratamiento de conductos, que se ha vuelto más frágil y necesita protección.
  • Un diente con un desgaste importante, por lo general por bruxismo o por una oclusión desequilibrada.
  • La restauración sobre un implante dental.
  • La rehabilitación estética de un diente anterior cuya forma o color no pueden corregirse de otro modo.
Apunte clínico

La corona no es la solución automática para todo diente dañado. Cuando queda suficiente tejido sano, una restauración directa o parcial conserva más del diente original. La corona se plantea cuando la protección que aporta compensa el tejido que obliga a retirar.

Qué es el zirconio

«Zirconio» es la forma abreviada de óxido de circonio, un material cerámico blanco que se utiliza en medicina desde hace décadas, también fuera de la odontología, por ejemplo en componentes de prótesis articulares. En odontología sirve para fabricar coronas, puentes y pilares sobre implantes.

La diferencia principal entre una corona de zirconio y una corona cerámica tradicional está en lo que hay dentro. En una corona de metal-cerámica existe una estructura metálica recubierta por una capa de cerámica. En una corona de zirconio no hay metal en absoluto: el propio núcleo es cerámico.

Esto tiene dos consecuencias prácticas. La primera es que no hay un borde metálico que pueda verse como una línea oscura en el margen de la encía si esta recede con los años. La segunda es que el material transmite la luz de forma distinta al metal, y por eso no produce un aspecto opaco.

Las coronas se fabrican por fresado informatizado a partir de un bloque único de zirconio, sobre el archivo digital generado en el escaneo. Tras el fresado se sinterizan en horno a alta temperatura, proceso en el que el material se contrae hasta sus medidas definitivas y alcanza su resistencia.

Tipos de zirconio

El zirconio no es un único material. Existen grados que se diferencian en la relación entre resistencia y translucidez y, por regla general, cuanto más translúcido es el material, algo menos resistente resulta. La elección depende de la posición del diente.

Zirconio monolítico

La corona entera es de zirconio, sin recubrimiento exterior. Es la más resistente de las opciones, y resulta especialmente adecuada para el sector posterior, donde las fuerzas de masticación son mayores, y para pacientes con bruxismo. Es menos translúcida y, por tanto, menos indicada para un diente anterior muy visible.

Zirconio con recubrimiento cerámico

Un núcleo de zirconio sobre el que se sinteriza una capa de cerámica estética. Permite un control más preciso del color y de la translucidez, pero la capa de recubrimiento es más frágil que el núcleo y puede fisurarse bajo carga. Se emplea sobre todo en el sector anterior.

Zirconio multicapa

Un bloque en el que la translucidez y el color varían de forma gradual desde la base hasta el borde, de manera parecida a la transición natural del diente. Permite un aspecto más natural en una corona monolítica, sin recubrimiento independiente.

En la práctica, un mismo paciente puede recibir tipos distintos en zonas distintas de la boca —zirconio más resistente atrás y más translúcido delante— de modo que cada corona se adapte a su función.

Zirconio frente a otros materiales

Corona de metal-cerámica

Una estructura metálica con recubrimiento cerámico. Es un material veterano y conocido, con una amplia documentación a largo plazo. Su inconveniente: mayor opacidad y la posibilidad de que aparezca una línea oscura en el margen de la encía si esta recede. Sigue siendo adecuada para determinados pacientes, sobre todo en puentes largos.

Disilicato de litio

Una cerámica más translúcida que el zirconio, por lo que se considera una elección estética de referencia para dientes anteriores y para carillas. Es menos resistente que el zirconio monolítico y, por tanto, menos indicada para el sector posterior o para pacientes con bruxismo.

Coronas de oro y aleaciones

Muy resistentes, respetuosas con el diente antagonista y requieren un tallado relativamente conservador. No son estéticas, por lo que su uso hoy se limita sobre todo a dientes posteriores poco visibles.

Restauración parcial: incrustaciones

Cuando una parte importante del diente sigue sana, una restauración parcial que cubre solo la zona dañada conserva más diente que una corona completa. Es adecuada cuando las paredes remanentes son estables.

Apunte clínico

No hay un material que gane en todas las categorías. El zirconio es más resistente, el disilicato de litio más translúcido, la metal-cerámica es la que tiene la documentación más larga. La elección es una correspondencia entre la posición del diente, la carga prevista y la exigencia estética, no una clasificación.

Cuándo el zirconio conviene y cuándo menos

Situaciones en las que el zirconio suele encajar

  • Dientes posteriores que soportan una carga masticatoria importante.
  • Pacientes con bruxismo, en los que la resistencia mecánica es determinante.
  • Pacientes con sensibilidad conocida a los metales.
  • Dientes en los que existe riesgo de que aparezca una línea oscura en el margen de la encía.
  • Restauraciones sobre implante, donde el color del pilar puede transparentarse a través del tejido.
  • Puentes cortos y de extensión media.

Situaciones en las que se valora otro material

  • Un diente anterior aislado junto a dientes naturales muy translúcidos, en el que igualar la translucidez es especialmente complejo.
  • Carillas muy finas, en las que el disilicato de litio suele resultar más adecuado.
  • Situaciones con muy poco espacio vertical entre las arcadas, que exigen otro material o una redefinición de la oclusión.
  • Un puente especialmente largo, en el que se valoran alternativas según el alcance de la rehabilitación.

Corona de zirconio sobre implante

Una corona colocada sobre un implante se diferencia de una corona sobre diente natural en varios aspectos. No hay un diente debajo, sino un pilar unido al implante, y no existe ligamento periodontal que amortigüe la presión, lo que hace que la planificación de la oclusión sea aún más determinante.

La ventaja del zirconio resulta aquí especialmente visible en el sector anterior: el tejido blando alrededor de un implante a veces es fino, y un tono grisáceo de un pilar metálico puede transparentarse a través de él. Un pilar o una corona de tono claro reducen ese efecto.

La corona se une al implante atornillada o cementada, y cada método tiene su ventaja: una unión atornillada puede desmontarse para mantenimiento o reparación, y una cementada permite a veces una mejor estética cuando la angulación del implante no es ideal. La decisión se expone de antemano.

Apunte clínico

En una restauración sobre implante, la posibilidad de desmontarla es un criterio real de planificación. Una corona atornillada que puede retirarse dentro de siete años para limpiar o reparar vale mucho más que una cementada cuyo tratamiento exige romperla.

Cómo funciona el proceso

  1. Exploración y diagnóstico. Valoración del estado del diente, de las encías a su alrededor y de la oclusión, y radiografía para comprobar la raíz y el hueso. En esta fase se aclara también si hace falta un tratamiento previo.
  2. Tratamiento previo, si procede. Tratamiento de conductos, reconstrucción de un muñón en un diente del que queda poco, o tratamiento de las encías antes de fabricar algo definitivo.
  3. Tallado. Retirada controlada de una capa de tejido dental para dejar espacio al grosor de la corona. La cantidad depende del material elegido y de la posición del diente.
  4. Escaneo intraoral. Un escáner digital construye un modelo tridimensional del diente tallado, de los dientes vecinos y de la oclusión. Sin material de impresión.
  5. Toma de color. Ajuste del tono a los dientes contiguos, preferiblemente con luz natural y antes de que la boca se deshidrate durante el tratamiento.
  6. Corona provisional. Se coloca una corona provisional que protege el diente, mantiene su posición y permite funcionar hasta la colocación de la definitiva.
  7. Fabricación. El archivo digital se envía al laboratorio, la corona se fresa a partir de un bloque de zirconio, se sinteriza en horno y se termina.
  8. Prueba y colocación. Comprobación del ajuste marginal, de los puntos de contacto con los dientes vecinos, del color y de la oclusión. Tras la aprobación, la corona se fija.
  9. Revisión. Nueva comprobación de la oclusión y del tejido alrededor de la corona tras un breve período de uso.

Ajuste de color y forma

Un diente natural no tiene un color uniforme. El tono varía de la base al borde, hay translucidez en el borde incisal y, a veces, marcas sutiles producto de los años de uso. Una corona que reproduce un solo tono se verá demasiado limpia, y eso es precisamente lo que la hace destacar.

Por eso la toma de color se hace antes de que el diente se deshidrate durante el tratamiento: un diente seco se ve más claro de lo que es. En casos anteriores complejos, el paciente acude al laboratorio o se envían fotografías detalladas.

La forma importa tanto como el color. La longitud del diente, la línea del borde incisal, el ángulo de transición y la relación con el diente contiguo influyen en el resultado más de lo que la mayoría de la gente espera. En el sector anterior es habitual comprobar la forma en una fase provisional antes de fijarla.

Tallado y conservación del diente

Para dejar espacio a la corona hay que retirar una capa de tejido dental. Esta es la fase que no es reversible, y es la razón por la que la decisión de colocar una corona no es trivial.

La cantidad de tallado depende del material: el zirconio monolítico admite un grosor menor que el zirconio recubierto de cerámica y, por tanto, exige a veces una retirada más conservadora. También influyen la posición del diente y su estado de partida: un diente que ya está cubierto por obturaciones extensas obliga a retirar menos tejido adicional que uno prácticamente íntegro.

Cuando queda muy poco tejido al que sujetarse, se reconstruye primero un muñón —a veces apoyado en el conducto radicular— sobre el que se asienta la corona.

Apunte clínico

El tallado es una decisión de una sola vez. Un diente tallado no vuelve a su estado anterior, y por eso la pregunta «¿hace falta realmente una corona, o basta una restauración parcial?» se formula antes y no después.

Después de la colocación

Los primeros días

Es posible una sensibilidad leve al calor y al frío, que suele remitir en días o semanas, sobre todo cuando el diente no ha recibido tratamiento de conductos. La sensación de «algo nuevo» en la boca es normal y desaparece con la adaptación.

Cuándo acudir a la clínica

  • Sensación de que la corona queda alta en la oclusión, o de que los dientes ya no se encuentran como antes.
  • Dolor al morder que aumenta en lugar de ceder.
  • Sensibilidad prolongada al frío que se mantiene más allá de unas semanas.
  • Sangrado o molestia en la encía alrededor de la corona.
  • Una aspereza que molesta a la lengua o al hilo dental.

Un pequeño ajuste de la oclusión en los primeros días forma parte habitual del proceso, no es señal de un problema.

Mantenimiento a largo plazo

La corona en sí no se caria. Lo que sí puede deteriorarse es el límite entre ella y el diente, y la encía a su alrededor: ahí empiezan la mayoría de los fracasos.

  • Cepillado dos veces al día, con especial atención a la línea de encuentro entre la corona y la encía.
  • Limpieza interdental diaria. En un puente hacen falta instrumentos específicos para llegar por debajo del póntico.
  • Limpieza profesional con la frecuencia que se establezca de forma individual.
  • Férula de descarga nocturna para quien rechina: es el factor mecánico más determinante en el desgaste y en las fisuras.
  • Revisión periódica que incluya la comprobación de la oclusión, y no solo la búsqueda de caries.

Riesgos y lo que no prometemos

  • Caries en el margen de la corona. La complicación más frecuente. El diente que hay debajo está expuesto a la caries como cualquier otro, sobre todo en la línea de encuentro con la encía.
  • Sensibilidad persistente. A veces indica una irritación del nervio y, en algunos casos, lleva a la necesidad de un tratamiento de conductos más adelante.
  • Fisura o fractura del recubrimiento. En coronas de zirconio recubierto, la capa cerámica exterior puede fisurarse bajo carga. En una corona monolítica el riesgo es menor.
  • Descementado de la corona. Posible con los años; a veces puede volver a cementarse si el diente que hay debajo está en buen estado.
  • Recesión de la encía que deja al descubierto el margen de la corona. En zirconio el efecto visual es menos llamativo que con una estructura metálica, pero el fenómeno existe.
  • Desgaste del diente antagonista. El zirconio bien pulido es relativamente respetuoso, pero una superficie cerámica rugosa puede desgastar el diente de enfrente, de ahí la importancia del acabado.

Lo que no prometemos

No prometemos que una corona dure toda la vida, y no presentamos un número de años como compromiso. La vida útil de una corona depende de la oclusión, de los hábitos de bruxismo, de la higiene, del estado del diente que hay debajo y del seguimiento, y varía de una persona a otra. Lo que sí ofrecemos: una elección de material adaptada al caso, una fabricación basada en planificación digital, y una exposición honesta de lo previsible.

Alternativas

Restauración directa en composite

Adecuada cuando el daño es limitado. Económica y rápida, conserva la mayor parte del tejido dental, pero es menos duradera a largo plazo en restauraciones grandes y tiende a cambiar de tono con los años.

Incrustación (inlay u onlay)

Una restauración parcial fabricada en laboratorio que cubre solo la zona dañada. Conserva más diente que una corona completa, y es adecuada cuando las paredes remanentes son estables.

Corona de otro material

Metal-cerámica, disilicato de litio o aleación, según la posición del diente, la exigencia estética y la carga. La comparación aparece en el apartado de materiales, más arriba.

Extracción y rehabilitación con implante

Se plantea cuando el diente no puede conservarse con un pronóstico razonable. Una corona sobre un diente que se perderá en dos años se paga dos veces: una por la corona y otra por la rehabilitación que vendrá después.

No hacer nada

Una opción legítima cuando el daño es pequeño y estable. Cuando no lo es, aplazar suele aumentar el alcance del tratamiento que hará falta más adelante.

Apuntes clínicos

Oclusión

La mayoría de las coronas que se fracturan no lo hacen porque el material sea débil, sino porque las fuerzas sobre ellas no se repartieron bien. Comprobar la oclusión en la revisión no es un formalismo.

Márgenes

La calidad de una corona se mide en su margen, no en su aspecto. Unos márgenes que no ajustan por completo son el punto donde empezará la caries, incluso en una corona de apariencia impecable.

Material

«Zirconio» no responde a la pregunta de qué corona. La pregunta es qué zirconio, con qué grosor y en qué zona, y ahí está la diferencia entre un buen resultado y uno mediocre.

Encías

Una corona colocada sobre encías que no están sanas fracasará, sea cual sea el material. El orden de los tratamientos es primero estabilizar el tejido y después rehabilitar.

Estética

Una corona anterior que se ve demasiado perfecta destaca precisamente por eso. Igualarse a los dientes vecinos, con sus imperfecciones, es lo que la vuelve imperceptible.

Bruxismo

Un paciente que rechina y no usa férula acorta la vida de cualquier restauración que reciba. Vale igual para una corona aislada que para una rehabilitación amplia.

Mito y realidad

Una corona de zirconio dura toda la vida.

Una corona bien planificada y bien mantenida dura muchos años, pero no es eterna. Lo que determina su vida útil son la oclusión, el bruxismo, la higiene y el estado del diente que hay debajo, no solo el material.

Debajo de una corona no puede formarse caries.

El diente que hay debajo está expuesto a la caries como cualquier otro. El punto sensible es el margen de la corona en la línea de la encía, y ahí es donde hace falta la limpieza diaria.

El zirconio siempre es mejor que cualquier otro material.

Es muy resistente, pero no siempre el más translúcido. Para un diente anterior aislado que exige máxima translucidez, a veces el disilicato de litio da un resultado estético mejor.

Como el zirconio es resistente, se puede prescindir de la férula nocturna.

La resistencia del material no elimina las fuerzas. El bruxismo sobrecarga la corona, el diente que hay debajo y la oclusión entera, y la férula protege a los tres.

Toda corona blanca es una corona de zirconio.

No. Existen distintos materiales cerámicos, cada uno con propiedades diferentes de resistencia y translucidez. El nombre del material empleado es información que el paciente recibe.

Si la corona no duele, no hace falta revisión.

La caries en el margen y el desgaste en la oclusión avanzan sin dolor. Se detectan en la exploración y en la radiografía, en una fase en la que la reparación es sencilla.

La corona debe ser del blanco más claro posible.

Una corona aislada claramente más blanca que los dientes contiguos destaca de forma negativa. El ajuste se hace a los dientes existentes; si se quiere una sonrisa más clara, primero se blanquea y después se toma el color.

Tras un tratamiento de conductos, la corona es solo cuestión de aspecto.

Un diente tratado de conductos se vuelve más frágil y tiende a fisurarse. La corona está ahí para protegerlo mecánicamente, no solo para cubrirlo.

Qué conviene preguntar

  • ¿Por qué hace falta una corona y no una restauración parcial? ¿Qué queda del diente?
  • ¿Qué material está previsto exactamente, y por qué ese en esta zona?
  • ¿Cuánto tejido dental se va a retirar, y hace falta reconstruir un muñón?
  • ¿El diente necesita un tratamiento de conductos antes, y cómo se comprueba?
  • ¿Qué habrá durante la espera? ¿Una corona provisional?
  • ¿Cómo se determina el color, y qué ocurre si el resultado no convence?
  • ¿Se recomienda una férula de descarga en mi caso?
  • ¿Qué incluye el seguimiento posterior y con qué frecuencia?
  • ¿Qué ocurre si la corona se fractura o se descementa? ¿Qué se puede reparar?
  • ¿Qué está incluido en el precio y qué no lo está?

Una respuesta que no queda clara es motivo para volver a preguntar, no para seguir adelante.

Quién le atiende

El Dr. Pablo Schilman dirige el Centro Médico Schilman en Ramat HaSharón y se dedica a la rehabilitación oral, los implantes dentales, la odontología digital y los tratamientos con láser. Es egresado del Colegio Odontológico Colombiano, promoción de 1984, donde terminó segundo de su promoción y recibió la Medalla de Plata, y completó un Advanced Education Program in Prosthodontics. Es Diplomate del ICOI y posee el Mastership de la ALD.

El escaneo, la planificación y la rehabilitación se realizan en una misma clínica y en una misma secuencia. La clínica trabaja con los sistemas de imagen y escaneo de Sirona™.

La atención se presta en español y en hebreo.

Glosario

Zirconio
Óxido de circonio. Material cerámico blanco empleado para fabricar coronas, puentes y pilares, sin componente metálico.
Zirconio monolítico
Corona fabricada íntegramente en zirconio, sin recubrimiento exterior. La más resistente de las opciones.
Disilicato de litio
Cerámica más translúcida que el zirconio, habitual en dientes anteriores y en carillas.
Muñón
Reconstrucción de una base en un diente del que queda poco tejido, sobre la que se asienta la corona.
Margen
Línea de encuentro entre la corona y el diente. La calidad del ajuste en ese punto determina el riesgo posterior de caries.
Incrustación (inlay / onlay)
Restauración parcial fabricada en laboratorio que cubre solo una parte del diente, en lugar de una corona completa.
Oclusión
Forma en que se encuentran los dientes del maxilar superior y del inferior. Determina el reparto de las fuerzas sobre la corona.
Bruxismo
Apretamiento o rechinamiento dental. Aumenta la carga sobre la corona y suele exigir una férula de descarga nocturna.
Escaneo intraoral
Generación de un modelo tridimensional de la boca con un escáner digital, en lugar de una impresión con material.
Corona provisional
Corona colocada entre el tallado y la colocación de la definitiva, que protege el diente durante ese período.

Preguntas frecuentes

¿Qué es una corona de zirconio?

Una corona fabricada íntegramente en cerámica a base de óxido de circonio, sin estructura metálica. Envuelve un diente dañado y le devuelve forma y función, o se coloca sobre un implante.

¿Cuándo hace falta una corona?

Cuando un diente se ha fracturado o fisurado, cuando una caries extensa ha dejado poco tejido sano, tras un tratamiento de conductos que lo ha debilitado, ante un desgaste importante, o como restauración sobre un implante.

¿Qué diferencia hay entre una corona de zirconio y una de metal-cerámica?

La de metal-cerámica tiene una estructura metálica bajo el recubrimiento. La de zirconio no lleva metal, por lo que no aparece una línea oscura en el margen de la encía y el material transmite la luz de forma más natural.

¿Cuánto dura una corona de zirconio?

Una corona bien planificada y mantenida dura muchos años, pero no es eterna y no indicamos un número de años como compromiso. La oclusión, el bruxismo, la higiene y el estado del diente influyen más que el propio material.

¿El zirconio se ve natural?

En la mayoría de los casos sí, especialmente en los tipos multicapa. En un diente anterior aislado junto a dientes muy translúcidos, a veces el disilicato de litio consigue un ajuste mejor.

¿La corona cambia de color con el tiempo?

El material en sí es estable y no se tiñe como un diente natural. Lo que sí cambia es el entorno: los dientes naturales pueden oscurecerse con los años, y así aparece una diferencia.

¿Duele el procedimiento?

El tallado se realiza con anestesia local. Después es posible una sensibilidad leve al calor y al frío, que suele remitir en días o semanas.

¿Cuántas visitas hacen falta?

Por lo general dos o tres: diagnóstico y tallado con escaneo, colocación de la corona definitiva, y una breve revisión posterior. Un tratamiento previo, como un tratamiento de conductos, añade visitas.

¿Cuánto se tarda desde el tallado hasta la corona definitiva?

Habitualmente de unos días a unas semanas, según la carga del laboratorio y la complejidad del caso. Durante ese tiempo se lleva una corona provisional que permite funcionar con normalidad.

¿Qué hago si se me cae la corona provisional?

Acudir a la clínica lo antes posible. La provisional mantiene la posición del diente y del tejido a su alrededor, y estar mucho tiempo sin ella puede alterar el ajuste de la definitiva.

¿Cuánto hay que tallar el diente?

Una capa que deje espacio al grosor de la corona. La cantidad varía según el material y la posición del diente; el zirconio monolítico admite a veces un grosor menor y, por tanto, una retirada más conservadora.

¿Puedo evitar la corona y poner solo una obturación?

Cuando queda suficiente tejido sano, a veces sí, con una restauración directa o una incrustación. Cuando las paredes se han debilitado o el diente ha recibido un tratamiento de conductos, una obturación rara vez mantendrá las partes unidas a largo plazo.

¿Hace falta un tratamiento de conductos antes de la corona?

No siempre. Se necesita cuando el nervio está dañado o inflamado, y eso se comprueba en la exploración y en la radiografía antes del tallado. Hay dientes que reciben una corona sin tratamiento de conductos.

¿Se puede poner una corona de zirconio sobre un implante?

Sí, y es una opción frecuente, sobre todo en el sector anterior, donde un tono claro reduce la posibilidad de que un pilar oscuro se transparente a través de un tejido fino.

¿Qué diferencia hay entre una corona atornillada y una cementada sobre implante?

La atornillada puede desmontarse para mantenimiento o reparación. La cementada permite a veces una mejor estética cuando la angulación del implante no es ideal. La decisión se expone de antemano.

Rechino los dientes. ¿Puedo llevar zirconio?

Sí, y normalmente el zirconio monolítico es la elección adecuada por su resistencia. Aun así, el bruxismo aumenta la carga sobre la corona y sobre el diente, por lo que suele recomendarse una férula de descarga nocturna.

¿El zirconio desgasta los dientes antagonistas?

Una superficie de zirconio bien pulida es relativamente respetuosa con el diente de enfrente. Una superficie cerámica rugosa, en cambio, puede desgastarlo, de ahí la importancia del acabado y del pulido.

Soy alérgico a los metales. ¿Esto lo resuelve?

Una corona de zirconio no contiene metal, por lo que es adecuada para quienes prefieren evitarlos. Conviene informar de cualquier sensibilidad conocida antes de empezar.

¿Puedo hacerme una resonancia magnética con coronas de zirconio?

El zirconio no es un metal magnético y no impide la exploración. Conviene informar al técnico de cualquier restauración presente en la boca.

Se me ha descementado la corona. ¿Qué hago?

No intentar pegarla en casa bajo ningún concepto. Guardarla y acudir a la clínica. Si el diente que hay debajo está en buen estado, por lo general puede volver a cementarse.

¿Cómo se limpia una corona o un puente?

Cepillado dos veces al día con atención al margen entre la corona y la encía, y limpieza interdental diaria. En un puente hacen falta instrumentos específicos para llegar por debajo del póntico.

¿Se puede blanquear una corona de zirconio?

No. Los productos de blanqueamiento actúan sobre el diente natural y no modifican el tono de la cerámica. Quien plantee un blanqueamiento y también una corona debe blanquear primero y tomar el color después.

Tengo enfermedad periodontal. ¿Puedo ponerme una corona?

La inflamación activa se trata antes de fabricar la corona. Una restauración sobre tejidos inestables está expuesta a un riesgo mayor, y además el resultado estético puede cambiar cuando la encía recede.

¿Qué pasa si la corona queda alta en la oclusión?

Se percibe como una presión incómoda o como la sensación de que los dientes no encajan igual. Un pequeño ajuste en una visita breve lo resuelve; conviene acudir pronto y no acostumbrarse.

¿Cuánto cuesta?

Los precios no se publican en la web. El coste depende del tipo de material, del número de coronas y de los tratamientos previos necesarios, y se presenta completo antes de empezar.

Equipo del Centro Médico Schilman en Ramat HaSharón

Para saber qué tipo de corona le conviene

La elección entre materiales se hace después de una exploración, no antes. Concierte una consulta en el Centro Médico Schilman, en Ramat HaSharón.

03-5499181WhatsAppPedir cita

Sokolov 91, 2.ª planta, Ramat HaSharón · drsch@bezeqint.net

La información de esta página es información médica general y no sustituye una exploración, un diagnóstico ni una consulta personalizada. Toda decisión terapéutica se toma de forma individual, tras una exploración clínica, y de acuerdo con la situación clínica del paciente. Los resultados del tratamiento varían de una persona a otra. Redactado y revisado por el equipo médico del Centro Médico Schilman, Ramat HaSharón.

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